|
tras la tempestad... llega la calma
llevo 2 dias instalada en el paraiso. El de las postales de arena blancas y bungalows que penden de la montana, hamacas y sol... y pienso en todo mi viaje con sus casas precarias, en sus sonrisas y siento que les hemos robado la mejor parte. Ni un local en este playa recondita; sin mas entrada que la que una tambaleante barcaza te proporciona entre el oleaje, sorteando la espuma, se encuentra 1000 metros de cielo y mar para hacer lo imposible pausible y a mi, que me trajo la casualidad a esta esquina de la isla, me digo que podria vivir aqui y asi para siempre.
la llegada al paraiso tras la resaca:
se ha detenido una de las barcazas que te atrapan entre los limites que marcan las rocas que se amontonan a ambos lados de la bahia, grises y redondeadas por el oleaje, con cabanas a cuestas que se comunican entre si con pasarelas de bambu. El capitan pirata sin parche ni garfio pero ataviado con la bandana y la facha, lanza el ancla. Queda en la playa, inclinada, hundida...
|
||
|

| palabras |
| Relatos cortos |
| recomendaciones |
| Negocios Amigos |
| Prensa |
| Cheap Flights |
| Cronicas de Rose Nylund |
| Mision Asia |
| Resuélveme una duda... |
| Frases y sentencias |
| Memorias de una cabra |